miércoles, 5 de marzo de 2014

En verdad los nativos de la era digital saben manejar adecuadamente las tecnologías de la información?


En los colegios en los que desempeño mi labor docente, la formación de personas íntegras, éticas, competentes y comprometidas, en un ambiente de libertad, respeto, tolerancia y honestidad, es una tarea de todos los días; estamos ciertos de que nuestros estudiantes son más que cerebros con pies en un pupitre, cada chico es para nosotros una persona única e irrepetible, determinado por un buen número de factores que afectan no sólo su personalidad, sino la forma de enfrentarse al aprendizaje y, por ende, a la escuela.  Sin duda, los anteriores son los principales valores que posee.

Los retos son muchos y no creo que sean exclusivos de nuestros colegios; nos enfrentamos a una generación de jóvenes cuya mayoría se encuentra desmotivada y con poco interés por el estudio; debido, entre otras cosas, al bajo desarrollo de habilidades del pensamiento y a un choque generacional y tecnológico que en muchas ocasiones no entendemos o no queremos entender. Pedirle a un estudiante que aprenda algo es ahora una tarea titánica, ¿para que aprenderlo si con un solo clic tiene al alcance de su mano toda la información? El reto supone llegar a la meta cognición y al aprendizaje significativo, donde el estudiante aprehenda, es decir haga suyo el conocimiento toda vez que éste se vincule con su vida cotidiana.

No hace mucho tiempo se cambió el equipo de cómputo de los laboratorios correspondientes a fin de empatarlo con la tecnología actual, ya que el anterior era por demás obsoleto. Entre otras, se tuvo la intención de implementar el trabajo en aulas virtuales a fin de incorporar las tecnologías de la información a nuestro quehacer educativo; sin embargo se encontraron resistencias importantes por parte de profesores que en su mayoría son inmigrantes digitales, pues para ellos supondría un esfuerzo extra toda vez que no contaban con las competencias necesarias para su utilización, aun cuando se promovió constantemente la capacitación. Los docentes jóvenes nativos o cuasi nativos digitales opusieron menos resistencia y comenzaron a trabajar de esta forma. De alguna suerte advertimos que los estudiantes, aun siendo nativos de la era digital, no manejan de manera adecuada las tecnologías de la información o al menos el amplio abanico de posibilidades que éstas suponen; es decir, se manifiestan altamente eficaces y eficientes para manejar las redes sociales y, sin embargo, no son capaces de realizar tareas sencillas en plataformas distintas e incluso en programas que parecieran de uso común.  

Ahora bien, aun cuando la penetración de las TICS en los hogares de nuestros alumnos raya en el 100%, algunos estudiantes pretextaron miles de excusas para evitar la utilización de este recurso o bien justificaron su no participación en algunas de las actividades propuestas en las aulas virtuales, al esgrimir su falta de entendimiento de la tarea o aduciendo complejidad de la misma y de la plataforma, siendo que ésta es groseramente intuitiva. Resulta pues un contrasentido que los chicos nacidos en la era digital, no sean capaces de asumir encomiendas en plataformas que les debieran ser harto familiares, ya ni hablar de blogs, wikis, videoconferencias y otras bondades tecnológicas. Por otra parte, la incapacidad o dificultad para realizar adecuadamente encomiendas que requieren de la utilización de procesadores de texto o de programas para presentación de diapositivas o de video de amplia difusión, así como la mínima o nula capacidad para discernir sobre lo útil o no en la amplia gama de información contenida en la web; se desprende el cuestionamiento de si verdaderamente los estudiantes de hoy saben conducirse y manejar adecuadamente las tecnologías de la información y comunicación. Estoy cierto de que existe un desfase entre las elevadas expectativas de cambio y mejora en la educación escolarizada generadas por estas tecnologías y los limitados avances conseguidos hasta el momento.

Sin duda alguna éste tan sólo es un escenario, efectivamente las dinámicas en educación son y deben ser distintas a las que se sucedían hace años, los roles y las funciones de cada uno de los actores del proceso educativo, se han transformado de manera importante y las TIC juegan un papel sustancial en ello. Las expectativas que sobre las tecnologías de la información y la comunicación se tienen, con respecto a su poder transformador y mejorador de la educación, deben entenderse como potenciales; es decir, que pueden realizarse o no y que pueden lograrse en mayor o menor medida en función del contexto en el que estas tecnologías sean utilizadas y, a partir de los contenidos que sean sustancia en ellas y de la finalidad que busquemos con su uso.

También existen experiencias con las TIC altamente satisfactorias en nuestras escuelas, ejemplo de ello es la implementación y utilización de la plataforma de Habilmind para medir el nivel de las habilidades del pensamiento de cada uno de nuestros alumnos. A partir de la aplicación y toda vez haciendo un análisis de los resultados, se han podido generar estrategias para desarrollar las habilidades del pensamiento y, con ello, incidir en el aprovechamiento escolar.

Hoy en día se tiene la pretensión, en la institución en la que presto mis servicios, de equipar con pantallas y computadoras cada uno de los salones de clase, hecho que promovería la utilización de las tecnologías y coadyuvaría a la enseñanza de las TIC. Sería algo como el uso de las tecnologías de la información y comunicación para enseñar TIC, al tiempo que compartimos clase con nuestros estudiantes. Para tales menesteres quienes fungimos como docentes habríamos de prepararnos y capacitarnos en el uso de dichas tecnologías; no podemos exigir mucho a nuestros aprendices si nosotros desconocemos su adecuada utilización.

Cada institución habrá de plantear, a partir de sus necesidades, condiciones y realidades, las características y alcances del uso de las tecnologías de la información y comunicación; cada docente habrá de incorporar en su planeación el uso de estas tecnologías de manera fundamentada.


Sin duda esta es apenas mi primera impresión, toda vez que me adentre podré tener más herramientas que me permitan opinar en contrario o confirmar lo necesario.

2 comentarios:

  1. Me parece pertinente lo que ha publicado profesor, cada vez las TICs se van adentrando más en el quehacer educativo y laboral de nuestra sociedad y la integración de estas no solo es necesaria, sino inminente.
    A veces me pregunto lo siguiente, dejando a un lado el rezago de profesores y falta de habilidades en el estudiante ¿El manejo de las TICs por si mismas mejorarán el proceso educativo de las próximas generaciones? O ¿Hacen falta otros muchos otros factores, y la tecnología solo acercará al ser humano a alcanzar grandes metas desde mil y un vías nuevas?

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  2. Saludos profesor Lara, soy Óscar y le mandé estos comentarios para opinar, saludar y probar mi blog.

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